Cuatro parlamentarias ejemplares
Son cuatro las ex parlamentarias que se encuentran recluidas en la cárcel del “Buen Pastor” en Bogotá. Tres de ellas por efectos de la “parapolítica” y una por la “Yidispolitica”, (Rocío Arias, Karelly Lara, Eleonora Pineda y Yidis Medina). Según se desprende de las últimas noticias, hubo necesidad de separarlas porque su conducta no era le mejor. Todos los días formaban impresionantes zafarranchos que a la postre eran un pésimo ejemplo para las demás internas, (homicidas, atracadoras, drogadictas, etc.) y poco a poco estaban minando la disciplina del establecimiento carcelario. Para evitar que las cosas llegaran a mayores, fueron separadas de patio.
Esta situación lleva a pensar muchas cosas. Entre otras que el pueblo colombiano no había escogido las más plausibles mujeres colombianas. No solo delinquieron con sus vínculos con los paramilitares o abusaron del congreso y la política, también se ponen de ruana la cárcel señalada para rehabilitarlas. Las cuatro ex parlamentarias permanecen en la cárcel, no purgando una castigo, sino de vacaciones como pretendían hacerlo los jefes paramilitares, de los que 14, fueron enviados a los Estados Unidos. Es increíble que 4 ex parlamentarias le estén dando mal ejemplo al resto de mujeres recluidas por infinidad de delitos en el “Buen Pastor”.
Del Inpec sus directivas afirmaron que los escándalos entre las ex parlamentarias no son nuevos. “Ya habían firmado un compromiso el 14 de mayo, en el que prometieron no volver a ocasionar desordenes en el establecimiento penitenciario, pero no lo cumplieron, siguieron en sus permanentes discusiones y enfrentamientos.” Miguel Jesús, un amigo de Yidis dijo: “Esa señora es una fiera y, que tal cuatro fieras igualitas en una mis jaula… Esas señoras son capaces de tumbar la cárcel y convertirla en polvo… debe ser terrorífico estar cerca en el momento de un enfrentamiento”.
Sin ser ni feminista ni machista, decepciona saber que ni en la cárcel, así sea solo para rebajar sus penas, las 4 ex congresista se preocupan por portarse bien, por tener una “mincha” de dignidad y decoro. Da pena, mucha tristeza y molesta a la mujer colombiana que quienes fueron su representación femenina en los más altos cargos de la política colombiana, no sean más que lo que estamos viendo que son. Obvio, que en el congreso hay otras mujeres muy dignas y respetables, pero que lamentablemente guardan silencio ante estos hechos deprimentes. ¿No será que un día de estos surge la noticia que las van a soltar porque ni la cárcel las endereza?

