"Paren de matar y secuestrar"
El presidente del Ecuador, Rafael Correa, pidió a Farc que cesen la guerra, abandonen las armas y busquen una salida política al conflicto que, hace 42 inició el difunto alias "Manuel Marulanda" y ue tanto deño le ha hecho a Colombia. Esta es la misma posición de todos los países grandes de América, Europa y otros de Oriente como la China. Fidel Castro, en su lecho de enfermo, como última figura del marxismo leninismo, hizo el mismo llamado mirando su fracaso.
Asimilando la tendencia social y política que se está tomando el mundo, el presidente venezolano, Hugo Chávez ha sostenido que "A estas alturas en América Latina está fuera de orden un movimiento guerrillero". Sobre los secuestrados, más de 100 países le han reclamando a las Farc. "Cese a la industria del secuestro... liberación a cambio de nada". Las Farc están solas y sin posibilidades de aliados que tengan algún grado de poder e influencia.
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, pidió a las Farc dejar la lucha armada y les propuso en cambio, consideren la posibilidad de iniciar un diálogo político. "Por favor ya dejen las armas, vamos al diálogo político y diplomático para encontrar la paz, lo he dicho 500 veces... ¿Qué futuro tiene una guerrilla que combate un gobierno democrático, al menos en apariencia, y que no tiene ningún apoyo popular en el siglo XXI?".
Esas afirmaciones no corresponden ni a triunfo ni derrota de nadie, son simplemente un pronunciamiento realista y sensato de alguien que siente, ve y oye lo que esta pasando n todas sus partes, sabores y colores. La posición del mandatario ecuatoriano ha sido de "una permanente condena a los actos contra la humanidad por parte de las Farc". Recientemente exigió "la liberación de los secuestrados" y dijo que cualquier "incursión militar de fuerzas irregulares o extranjeras serían consideradas por su gobierno como acciones de guerra".
En un comunicado, Iván Márquez, nuevo jefe de las Farc dijo a la cadena de noticias ABP, el 8 de junio, que había planes de asesinato contra los presidentes Correa y Chávez e inculpó al mandatario colombiano. Esa afirmación fue rechazada, por Venezuela y Ecuador, categóricamente. Por el contrario, se investiga si los sujetos detenidos y sospechoso de un posible atentado a Correa, estarían relacionados con el Frente 48 de las Farc. Ya se sabe que tienen vínculos con el narcotráfico. La aseveración del guerrillero a quien se le hace el llamado de "no más violencia" no tiene mucha credibilidad si se tiene en cuenta que una de las tácticas de esta guerrilla es cometer los crímenes e inculpar a los demás.
El pueblo colombiano, no es gobierno solamente, es el que más contento se siente como las afirmaciones de Rafael Correa. Se trata de un portazo más en las narices del crimen contra la humanidad. Somos quienes llevamos el patronímico de “colombianos” y que en carne propia hemos soportado la estupidez e insaciable salvaje sed de sangre y muerte de las Farc, los que más alegres nos sentimos. “Paren de matar y secuestrar, no más farc”. Va para Rafael Correa y con èl para todo el Ecuador, un “muchas gracias y un grande y sonoro aplauso”.

