El maridaje no ha acabado
La 'parapolítica' ensucia Colombia Diario El País de España en un artículo de opinión de la politóloga Pilar Lozano, especialista en temas iberoamericanos. A pesar de todo y que la Corte suprema de Justicia ha actuado con independencia y ajustada la legalidad, sigue vigente el maridaje entre “políticos y paramilitares”, desde la sede del alto gobierno hasta las veredas alejadas. El presidente asegura ante la OEA que en Colombia no hay paramilitares, pero las gentes sienten y tienen que soportar su presencia criminal y despiadada. Pululan por todas partes.
No está lejos de la verdad el senador liberal cuando asegura que "Nos falta valor para aceptar que hubo congresistas elegidos con la sangre de las víctimas del paramilitarismo". En el ambiente flota una extraña pestilencia proveniente del gobierno. Los “parapolíticos” y la impunidad. De nadie es secreto como se ha declarado enemigo de la reforma política en donde se busca aplicar una sanción ejemplar a personas y partidos cuyos integrantes estén vinculados con grupos armados fuera de la ley como paramilitares, guerrilleros y narcotraficantes.
"El 25% de la clase política del país está cuestionada", asegura la investigadora Claudia López, una de las personas que más está contribuyendo a que se destape esta olla podrida y maloliente del paramilitarismo relacionado con el actual gobierno. Pero, el ministro del Interior se declara cómodo con su cercanía y su valor para hacer mayorías. En los parapolítico reposa la “gobernabilidad” de Alvaro Uribe. En otras palabras, el maridaje entre parapolíticos y gobierno persiste porque de ellos depende la gestión de gobierno.
Se le acusa a los parapoliticos,“Desde participar en componendas que supusieron ventajas electorales hasta delitos de sangre, patrocinio de matanzas, coautoría en asesinatos o secuestros para eliminar a rivales políticos. Todo eso en un marco de sevicia nunca antes vista, salvajismo y sed de sangre". Para el Ministro del Interior eso no importa, vale las mayorías que se puedan hacer con ellos o sus sucesores.
El maridaje entre paracos y gobierno sigue y se observa cuando el ministro de Interior y de Justicia, Carlos Holguín, ha hablado de "sevicia" en algunas decisiones judiciales olvidando intencionalmente el repugnante comportamiento moral y político. El maridaje es realidad y se percibe cuando el mismo jefe del Estado pidió a los magistrados que actúa en con mayor objetividad en sus fallos…” La objetividad aquí señalada, lo han dicho politólogos nacionales e iberoamericanos, es benignidad y mansedumbre en la aplicación de las leyes penales los paramilitares y parapolíticos.
La Corte Suprema de Justicia ha repetido que llevará este proceso hasta las últimas consecuencias y que sus pruebas e investigaciones son sólidas. Los únicos que en forma reiterativa pretenden desviar a la opinión es el Gobierno. Todo eso le ha fallado a Uribe como no la tenido ocurrencia su aspiración a manejar la justicia a su antojo y provecho personal como lo hace con el congreso. "No dudo de la independencia, la seriedad y la autonomía de la Corte", es la única forma de quitarle la suciedad que a Colombia le ha traído el gobierno, los parapolíticos y los paramilitares, por encima de todo lo solido del maridaje gobierno Parapolitica..

