¿Congresistas o muñecos sin voluntad?
El señor presidente de la república insiste en ser el amo y señor, Dios todo poderoso, no solo del ejecutivo, también del congreso y es así como le dar órdenes a senadores y representantes sobre qué y cómo deben actuar. Les califica su trabajo y hasta trata de intimidarlos, pasando por encima de algo consagrado en la Constitución Nacional y que se denomina “autonomía” en los poderes públicos. ¿No es esa la típica desinstitucionalización a que ha llegado el país?
En las últimas semanas ha dejado quieto el Poder Judicial, al que en decenas de veces, le ha dado el mismo tratamiento que a los congresistas, ordenándoles por los medios de comunicación, cómo debe actuar frente a la parapolitica y otras cosas. Esta actuación presidencial es la tipificación el desprecio que el gobierno tiene por la autonomía de los poderes públicos y que sumisamente es aceptado por los partidos de gobierno.
Lo anterior, junto a los 68 congresistas involucrados en delitos e investigaciones, son los elementos fundamentales acentuar la poca valoración que el pueblo colombiano da al “legislativo”. No son más que peleles a quienes les han castrado el derecho a pensar y discernir, única diferencia importante que tienen los seres humanos con los animales.
El tratamiento que le da el Ejecutivo a los integrantes de la debilitada y enlodada coalición de gobierno,y que según el Comisionado de Paz, nada tuvo que ver en la elección de Uribe, no es digno. Los regaña como si se tratara de sirvientes suyos. Causa hilaridad ver como corren presurosos a dar explicaciones. ¿Son los senadores y representantes uribistas simples monigotes a los que hay que decirles y guiarles los pasos?
¿Cómo puede ser posible que el presidente sugiera a las directivas del congreso que límite los debates de control político a su gobierno, cuando esa es función fundamental del Senado y la Cámara? ¿Por qué les castra la posibilidad de ser autónomos para aprobar o improbar cuando los congresistas lo crean conveniente? ¿Son los parlamentarios uribistas simples clavijas que el presidente y los ministros quitan y ponen cuando lo deseen sin contar con su opinión?
Hace pocas horas se dio a conocer el resultado de un sondeo a la opinión ciudadana y solo el 14,7 por ciento de los encuestados confía en el Legislativo y el 9,6 en los partidos políticos. Son las más baja aceptación de la encuesta. ¿Será acaso una calificación real o injusta? ¿Los encuestados son unos imbéciles frente a los ilustrados y “honorables” parlamentarios? ¿Qué piensa Ud. del congreso y los congresistas? ¿Congresistas o muñecos sin voluntad?

