¿Es posible soñar en paz?
Colombia es el país en donde más se les niega a sus gentes el derecho a la paz. Tristemente somos los más violentos de habla hispanas según el Índice Global de Paz (IGP) 2008, elaborada por la unidad de análisis de la revista económica británica The Economist de Londrés. Los "altos indicadores de violencia interna" lo tienen en el puesto 130, de una lista de 140. Impresionante, pero irrefutable. Muy cerca asoman la cabeza Venezuela y Haití.
Para hacer la afirmación de que “Colombia es el país más violento de América Latina”, fueron tenidas en cuenta 24 variables. Fueron considerados los niveles de crimen violento, la inestabilidad política, el número de policías, la incidencia de los homicidios, el número de personas encarceladas y los niveles de acceso a las armas. Considera factores como los niveles de democracia, transparencia, educación y bienestar social.
Muy técnicamente la revista The EConomist considera que no solo disparar un fusil o colocar una bomba, matar a un compatriota son eventos generadores de violencia. Coloca el tema social mal manejado como la fuente generadora de violencias más grandes de la humanidad. En Colombia esta faceta aflora como despreciada en toda su geografía. La verdad no está lo los en discursos huecos y reiterativos a que estamos acostumbrados, sino lo que se ve y se siente. Desempleo, mujeres humilladas, niños violados, ausencia de seguridad social, desnutrición, concentración de capitales, etc.
Colombia ascendió al primer lugar en Latinoamérica como país violento porque en el estudio revistieron importancia capital situaciones que van desde “los gastos del sector militar hasta el respeto de los derechos humanos, pasando por los conflictos internos y externos que amenazan al país. La inestabilidad política, el riesgo de atentados terroristas, el número de policías, la incidencia de los homicidios, el número de personas encarceladas y los niveles de acceso a las armas y el desplazamiento masivo.” Los responsables del análisis no tuvieron en cuenta afirmaciones como que “estamos pensando… vamos hacer…”
¿Qué les queda a los colombianos por pensar? Siendo nuestra patria la campeona de la violencia de las armas, (gobierno, guerrilla, narcotraficantes, paramilitares), de la exclusión/discriminación en económico y social, donde es fácilmente visible ausencia de democracia reflejada en más de 50 parlamentarios encarcelado por delincuentes, derechos humanos desconocidos, desconfianza extrema a los partidos, ocursos procedes en la administración pública, mentiras de los discursos oficiales, etc., ¿Es posible soñar en la Paz?

