Aguilas Negras
Como en la peor de las épocas en que los paramilitares se solazaban con el crimen y se creían los dueños y amos de Colombia, las Águilas Negras, sus sucesores, tiene intimidado por lo menos a medio país. No se escapan la iglesia, la cátedra, los medios de comunicación, los educadores, dirigentes obreros, sectores administrativos, políticos, pequeños comerciantes y comunidades en general. Parece que es el renacimiento del crimen organizado con mayor fuerza. ¿Quién está detrás de ellos beneficiándose con sus criminales actuaciones? De los paramilitares ya se sabe van desde ganaderos, agroindustriales, narcotráfico y políticos corruptos todavía unos en el poder y otros en la cárcel.
El ex presidente Ernesto Samper propuso que el Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, antes que ponerse en discusiones político partidistas, como la disolución de partidos que subieron a Álvaro Uribe a la presidencia, “debe dedicarse a desmantelar los grupos paramilitares emergentes llamados 'Águilas Negras'”. Se sabe que la policía está trabajando, ha logrado importantes capturas, pero no les ha hecho mella mientras los altos dirigentes civiles en el gobierno fueron sordos, ciegos y mudos frente al nuevo avance criminal. ¿Qué debemos esperar los colombianos? ¿Más genocidios, violación de los derechos humanos, intromisión criminal en las elecciones presidenciales y parlamentarias?
La organización Reporteros Sin Fronteras denunció las amenazas de muerte contra periodistas, sacerdotes, indígenas y centenares de dirigentes de organizaciones sociales. Las autoridades municipales de Lebrija y Girón, (Santander), denunciaron abusos de las bandas criminales "Águilas Negras" al pretender imponer toque de queda en las comunidades de ese municipio. En un comunicado fechado el 16 de abril de 2008,
Firmado por el comandante del Bloque Norte de las Águilas Negras, Camilo Mora, apareció un panfleto que anunciaba un 'plan de aniquilamiento', en el que todos iban a ser 'exterminados uno por uno'. La más reciente amenaza, enviada a varias sedes de organizaciones que apoyan sicológica y jurídicamente a las víctimas del paramilitarismo fueron amenazadas así: "Su Proyecto de Miseria e invasión comunista que atenta contra los buenos valores de Dios y
¿Debemos esperar con la cabeza gacha a que vuelvan a ensangrentar

