¿Armas para el progreso social?
En toda la América solo los Estados Unidos sobrepasa a Colombia en el gasto militar. Entre 2001 y 2007 representó del total del Producto Interno Bruto, el 4,7. El país del norte solo destinó el 4% y le siguió Chile con el 3,9%. De los países en conflicto Colombia solo fue superado por Israel que destinó el 8,7%, Burundi el 6,3%, Etiopía el 4,4%, Angola el 4,2% y Rusia el 3,9%. El promedio del continente americano que se ubicaba en 1,6. La Contraloría General de la República advierte que “Estas cifras deben relacionarse con el hecho de que aproximadamente un 80% de los servidores públicos hace parte del sector defensa”.
Sin pretender desconocer que, el nuestro, como cualquier otro país del mundo debe destinar recursos para su “seguridad”, observadores de la cosa pública han señalado que en el caso de Colombia la inversión podría estar bastante exagerada. “En el presupuesto de 2008 se prevé que el país destine 18,4 billones de pesos (unos 10.222 millones de dólares), que representan un incremento del 20% con relación al 2007”. El presidente, Álvaro Uribe, aseguró que la política de seguridad implementada en su Gobierno “ha creado condiciones para incrementar la inversión social”, pero analistas estudiosos y pensantes serios, aseguran que los conceptos del mandatario son como el agua y el aceite, no compactan.
Según el Instituto de Investigación de Paz de Estocolmo (Sipri), que analiza el comportamiento de 120 naciones en el mundo en materia de compra de armas, Colombia ocupó en el 2006 el puesto 67 con US$ 22 millones. Aquí no se incluyen las armas que le están llegando al país por estos días. Venezuela fue el año pasado el noveno. Entre los primeros 50 aparecen Chile, Brasil, Perú y Argentina. ¿Necesitan los países latinoamericanos comprar tantas armas? Se da el caso de Venezuela. ¿Para ir a la guerra con quién? Colombia "no le jala a matar venezolanos y arruinar los dos países” y los Estados Unidos es muy poderoso para dejarse intimidar.
Lo lamentable es que ni la justicia, ni la salud, ni la educación, alcancen sumados, el volumen de los policías y soldados en Colombia.(Esto es consecuencia de la violancia generada por la guerrilla y los paramilitares). “El 80% de los servidores públicos están dedicados a la “Seguridad Democrática”, dice la Contraloría.El promedio del gasto en seguridad en el continente americano es del 1,6 PIB. Con déficit de jueces, maestros y médicos no será posible superar las causas de la violencia: el desequilibrio y la exclusión. Lo que no creeremos jamás es que las armas sean el fundamento real para el progreso social de los pueblos desplazando alimentación, salud, educación y trabajo bien remunerado.

