Historias de gatos y perros
En todas partes del mundo se producen historias de gatos y perros, pero posiblemente las que acontecen en los sectores residenciales de Bucarica (Floridablanca) y Campohermoso (Bucaramanga) supera las expectativas. La gente esta nerviosa por lo sucedido hace pocas semanas en la población de Santander de Quilichao en el Departamento del Cauca. Allí hay muerto dos niños y otros permanecen en el hospital como consecuencia de la mordeduras que sufrieron de un gato con “rabia”. Los padres y madres de familia tienen miedo que se pueda desatar una epidemia de ese o cualquier otra enfermedad, por lo que han solicitado la intervención inmediata de las autoridades sanitarias y de policía.
En el barrio Campohermoso, dice la denuncia pública, vive un hombre y en su casa tiene 45 perros de todas las razas y en las más variadas condiciones de salubridad. De este extraño personaje, quien pasa de los 60 años de edad se han tejido comentarios muy variados. “Que tiene mucho miedo de la demás gentes y por eso se ha protegido de esa forma”. “es un entusiasta de los perros, pero los tiene sin ninguna clase de condiciones sanitarias, simplemente los recoge de la calle y los hacina en su vivienda.”. “Los olores que salen de la casa de los perros es insoportable las 24 horas del día, ese tipo debe estar trastornado mentalmente y lo peor del caso las autoridades no le presta atención a las quejas de la comunidad”.
Desde hace muchos años, en las cercanías de un colegio y del sitio de atención medica del Seguro Social en la urbanización Bucarica, hay un lote que fue invadido por dos ancianitas, al parecer enajenadas mentales, quienes han llegado a tener más de 150 gatos. Ellas salen a la calle todos los días y recogen desperdicios de alimentos y luego los traen a los felinos hasta que se cercioran que todos se han alimentado. El Lote esta colmado de cajones de madera (de los usados para transportar frutas en las plazas de mercados) que los animales usan como refugios. Es tal la cantidad que todos los días están pariendo dos o tres gatas. Los animales entran y salen libremente del terreno y carecen de total control sanitario. Los gatos corren cuando llegan las viejitas detrás de ellas para reclamarles su comida. Las conocen y mientras son alimentados, ellas los acarician y permiten las expresiones de cariño los animales.
Los gatos, aseguran las autoridades tienen protección legal de la Sociedad Protectora de Animales, aun cuando ese ente no se preocupan por el aseo del lugar y menos por la atención medica. El municipio no tiene para donde llevárselos. “Es evidente que hay muchos gatos enfermos por el hacinamiento, suciedad y ausencia total de atención y medicamentos… cuando se forman peleas entre gatos es tenebroso”, dijo el director del Cuerpo de Bomberos de Floridablanca. La urbanización tiene más de 10 mil habitantes en edificios de cinco pisos. El temor de la gente radica en que esos animales van a vienen libremente. “No es raro verlos merodeando por la cocina o las camas de nuestros apartamentos, los espantamos y vuelven…es desesperante.”






