¿Cuál bienestar social?
La seguridad social no puede seguir siendo en el país un medio hace acumular riquezas. Este aspecto de la vida nacional sigue siendo, a pesar de las publicaciones de radio y televisión, la falla protuberante del gobierno nacional. El Instituto del Seguro Social durante la administración de, Álvaro Uribe Vélez, ha evolucionado de manera impresionante. Desde su fundación hasta el 2002 este organismo operaba con el propósito de prestarle atención en salud y pensión a sus afiliados. Hoy es un ente cuyo propósito es “impedir” que la gente se pensione y bloquearle a como de lugar la aspiración a ser atendido adecuadamente en algo tan esencial como la salud, que dicho sea de paso, es un mandato constitucional.
Posiblemente en el mundo no exista un organismo de atención al público tan complicado y lleno de vericuetos perversos como el Seguro Social Colombiano. El cumplimiento de la Constitución y de las leyes es exigible cuando se trata del afiliado, pero cuando es a la inversa, del Instituto para beneficiar a las personas, cada funcionario hace cuando y lo que le da la gana. Un ejemplo: La ley habla de seis meses para que el aspirante tenga una pensión. Ese tiempo debe ser contado a partir del momento que se hace la solicitud de pensión, pero pasan años enteros y parte sin novedad. Los derechos de petición los contestan cuando les da la gana y no cuando la ley lo establece con contenidos evasivos y sin fondo. La respuesta típica: “sus documentos están en trámite”. ¡Válgame Dios que estupidez!
Un caso ejemplo de vulgar atropello al ciudadano. Desde el mes de agosto del año pasado un ser humano viene buscando salud auditiva. A regañadientes y después de mucho ir y venir fue atendido. Le hicieron un examen y como conclusión el especialista determinó que debía utilizar audífonos. El gerente del Seguro Social en Bucaramanga se los negó. El afiliado fue obligado a protegerse con la tutela. El fallo señaló que a pesar de que el Seguro señala que el suministro de los artefactos a aparentemente no eran incluidos en el “Pos”, si lo estaban y debían sin costo de ninguna naturaleza suministrarlos. Para evitar este fallo lo apelaron con argumentos dañinos para la calidad de vida de la gente. Tenían la lejana esperanza de impedir que el ciudadano recibiera el beneficio, pero el Tribunal la confirmó y ratificó la sentencia de tutela. El Seguro “tiene que suministrar los audífonos”. La sentencia habla de 10 días a partir del 11 de febrero pero hasta abril 5 no los han suministrado.
Como se observa la meta, por orden del gobierno nacional, (Ministerio de Seguridad Social y Presidente Álvaro Uribe), es negarle hasta donde sean posibles los beneficios del seguro social al afiliado. “Esas son cosas que nos toca que hacer para sostenernos en el puesto. Son órdenes del gobierno. El Seguro tiene que arrojar dividendos económicos y eso es lo que le importa al presidente y sus ministros. Todas esas reformas fracasadas hechas desde hace 5 años no buscan sino dinero, olvídese que es bienestar social para el afiliado…”, conceptuó un empleado

