Muy poco cambio real
El tabaco y el licor siguen siendo las adiciones más fuertes que tienen los humanos en el mundo. Las últimas estadísticas divulgadas por las Naciones Unidas advierten que menos de un cinco por cierto de la población mundial tienen el problema de las drogas prohibidas, cocaína, mariguana, etc. Ese porcentaje es una cifra "cinco o seis veces inferior a los adictos al tabaco o al alcohol" explicó a los periodistas el director de la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (ONUDD), el italiano Antonio María Costa.
“Las personas que consumen drogas duras, las de mayor daño a la salud, se situaba en torno a los 25 millones de personas, un 0,5 por ciento de la población mundial. Unas 200.000 personas mueren al año víctimas de la drogadicción, una décima parte de los muertos debido al alcoholismo y veinte veces menos que los muertos causados por el tabaquismo. Los objetivos propuestos en la lucha mundial contra las drogas prohibidas no se han cumplido. "Existen muy pocos recursos para tratamientos de prevención y rehabilitación, mucho se dedica a la erradicación de los cultivos (ilícitos) y poco a la erradicación de la pobreza".
Estadísticas: La producción de cannabis se ha estabilizado en los últimos diez años, pero se ha aumentado la concentración de tetrahidrocannabinol (THC)… la producción mundial de cocaína fue de 984 toneladas en 2006, es decir, un aumento del 19 por ciento respecto de 1998… Como causa de ese aumento se indica la mejora de las técnicas de cultivo, el aumento de las cosechas anuales, la utilización de variedades de mayor rendimiento y el aumento del número de plantas por hectárea… El cultivo de adormidera alcanzó en 2007 las 8.800 toneladas, el doble del volumen producido nueve años antes.
En lo atinente a nuestra región, entre 1998 y 2006 la superficie total de cultivo ilícito de coca en Bolivia, Colombia y el Perú disminuyó en el 18 por ciento, de 190.800 hectáreas a 156.900. Eso según las autoridades es positivo. En el caso de Colombia es necesario afirmar que hay total abandono total de recursos y campañas directas a indirectas para combatir el tabaquismo y el alcoholismo. Por el contrario, en los últimos tiempos hemos observado que vallas, avisos de radio y televisión que hasta hace poco eran vedadas anunciando licores y cigarrillos se ven en todas partes.
La base inicial de todas las adiciones es el cigarrillo y el alcohol, esa es una afirmación comprobada y que no deja dudas. Todo el mundo lo sabe, pero nuestras autoridades son tolerantes y voltean a mirar para otro lado cuando de frenar el alcoholismo y el tabaquismo se trata. Primero para ellas son las ganancias monetarias de ciertos industriales y luego el daño social. ¿Que decir de la erradicación de los cultivo prohibidos, los destruyen pero a los sembradores no los apoyan seriamente para que orienten su producción a otras áreas. En estos problemas sociales la única verdad es el poco cambio real.
