¿Ocultando información de hechos punibles?
El desequilibrio político existente en Colombia en beneficio del ejecutivo es grande. Eso se ve cuando en la práctica solo el presidente tiene derecho a pesar y actuar en cualquier sentido. El congreso en los últimos tiempos se ha convertido en un apéndice de la Casa de Nariño. El congresista poco a poco fue perdiendo hasta su dignidad, la que cambió por cuotas burocráticas, contratos y otro tipo de gabelas. El mandato constitucional sobre la obligación parlamentaria de ejercer control político lo han retorcido a tal punto que ese deber lo llaman ahora “Traición a la Patria”. El senador o el representante ya no tienen necesidad de prepararse, raciocinar y opinar, simplemente obedecer los mandatos presidenciales.
Ante ese desplome en el debido equilibrio de poderes, hace como tiempo hubo un acto reivindicativo. Del desnivel de un metro en la estructura democrática del Estado Colombiano lograron enderezar un centímetro. Consiguieron la aprobación de una ley que les daría un arma para ejercer el control político. Ya no es necesario que Senado y Cámara estén juntos de acuerdo para exigir el retiro de un ministro. Con un solo cuerpo legislativo es suficiente. Recuperan un poco de todo o que a través de los años el congreso ha venido entregándole al ejecutivo en detrimento de la democracia real. En un principio no gusto mucho al señor Presidente quien llegó a afirmar que eso era malo para la Patria porque corrompía el absolutismo presidencial.
En los últimos días fue citado el arrogante y prepotente ministro de agricultura, de origen conservador y aspirante a suceder en la presidencia a Álvaro Uribe. Un grupo de parlamentarios de la oposición cree que no está actuando dentro de las normas legales y constitucionales. Hay la inclinación a creer que con sus “jugadas” busca burlar vulgarmente a los “desplazados” para beneficiar a los “poderes económicos”. Es el caso de la entrega de grandes extensiones de tierra con destinación específica. Los congresistas buscan una información satisfactoria y si creen que no la hay podría venir la solicitud de destitución del Ministro. Es la ley vigente que el conservatismo y la oposición un descuido de Uribe la aprobó.
Hasta ahí la cosa es normal en todos los países democráticos del mundo a excepción de Cuba y Venezuela. Lo grave lo vi por televisión. El ministro al ser interrogado por los comunicadores lanzó un reto. Explicó en tono burlón y menospreciando a los congresistas, que asistiría a la cita para ver a quien le va a ir peor, si a él o a los citantes. Fue enfático en asegurar que él tenía valiosa información secreta y debidamente catalogada que lo podría a salvo y por el contrario lanzaría a la picota pública al congreso. Esa información que mantiene celosamente oculta, según el ministro, sería su defensa en caso de que pidan su destitución. Increíble, que un ministro, que se dice honesto, guarde silencio ante eventuales irregularidades dentro del gobierno y el Estado. ¿Ocultar información de hechos punibles acaso no es delito criminal?
