Un mundo sin evolución
El número de religiosos católicos disminuyó un 10% en 2006. En el todos el mundo hay a penas 945.210 religiosos, de los que 136.171 son sacerdotes, 532 diáconos, 55.107 religiosos y 753.400 religiosas. Según estadísticas publicadas en la última edición del diario del Vaticano, 'L'Osservatore Romano'. En detalle, se han producido un descenso de 94.000 religiosos, dejando la religión cristiana más antigua, la católica con 136.171 sacerdotes, 532 diáconos permanentes, 55.107 religiosos no sacerdotes y 753.400 religiosas.
La misma publicación destaca que en Asia tienen 21.154 sacerdotes y 155.854 religiosas; en Europa, 52.290 sacerdotes y 315.981 religiosas; en el continente americano 42.318 sacerdotes y 211.159 religiosas; en Oceanía, 2.061 sacerdotes y 9.698 religiosas. Si se tienen en cuenta sólo los sacerdotes, excluyendo los de derecho diocesano, en el continente africano hay 11.348, así como 60.708 religiosas.
El Vaticano reconoce que el 2006 fue el año en que número de religiosos católicos quedó por debajo de un millón. Es cuando comienza la preocupación y más si se advierte que la tendencia no mejora. En España hay casos críticos. Una muestra es el Monasterio de Valdediós, que cuenta con solo tres religiosos cifra que le impedirá continuar funcionando. El Vaticano reconoció que fueron 94.000 religiosos los que abandonaron sus votos y hábitos durante el 2006, sobre todo en el campo de las misiones.
En Colombia el padre Gabriel Villa, director de vocaciones y ministerios de
Algunos muchachos de mi círculo, sin que esto sea verdad incuestionable, aseguran que uno de los problemas graves es la ortodoxia y la inflexibilidad con que se maneja la estructura y la fe católica. En el siglo 21 donde todo es avance y novedad tecnológica no le resulta a la juventud llamativo algo que siglo tras de siglo sigue siendo lo mismo. Otro factor podrían ser los escándalos sexuales y criminales que después de la mitad del siglo XX, sin posiblidad de tapar, por la evolución de los medios de comunicación y su incalculable capacidad de cubrimiento. El alejamiento práctico y real de la jerarquía católica de los principios cristianos. Son seres incrustados en un mundo de opulencia e insensibilidad social (con obvias excepciones). Mientras no haya evolución las vocaciones seguirán en barrena.

