Patología del crimen
Los estudiosos aseguran que los seres más crueles de la historia, los asesinos más sádicos, los más eficientes exterminadores del género humano han sido monstruos de que de una u otra forma ha tenido que ver con el gobierno y la política. Concluyeron que la principal causa de que muchos políticos y gobernantes se transformen en asesinos sin alma y sin pudor radica en el error de creer que el Estado/la política/partidos/revoluciones, están por encima del individuo. Ese principio evoluciona fácilmente a: "todo vale con tal de servir a…" o en el todavía más peligroso "el fin justifica los medios". Ahí está el origen de la patología asesina que absorbió a las Farc y el ELN en Colombia.
Los campeones universales del crimen son los comunistas Mao Zedong y José Stalin, los emperadores romanos Nerón y Calígula; Adolfo Hitler, Pol Pot, el príncipe Vlad Tepes Drácula de Valaquia, conocido como el empalador y que llegó a torturar hasta la muerte a más de 100.000 personas; el monje Torcuatro ejecutor en
Posiblemente ese panorama, que no es de Colombia sino de la humanidad, sea lo que ha llevado a más de 500 ex guerrilleros presos a pedirle a las Farc y al gobierno que no los incluyan en la lista de los canjeables. Posiblemente el entender que una cosa es la “revolución” y otra diferente la práctica sistematizada del crimen, es lo que los ha impulsado a no contagiarse de esa infernal patología que tiene consumido al “Secretariado de las Farc”. Posiblemente el querer ser personas normales: seres que sienten, piensan y actúan sin tener que supeditarse la esclavitud de pertenecer a una organización criminal, lo que los la llevado a unirse. Posiblemente han entendido que la enfermedad se cura a partir del momento de reconocer que se le padece y querer curarse, cosa que no existe en las Farc.
El arrepentimiento expresado por los más de 500 guerrilleros de las Farc presos, es un válido aporte y palpable principio de erosión y desmoralización en que entró las Farc. No debe ser muy placentero pertenecer a un a organización de criminales compulsivos, sin entrañas, sin moral, sin presente y sin futuro.






