Súmelo todo y verá…
El dramático abandono social hacia los niños colombianos sigue vigente, sin modificaciones de ninguna naturaleza, rondando y cobrando victimas en todos los puntos de la geografía nacional. Paul Martín, el representante de Unicef para Colombia, precisó que en el 2007, unos 21.000 niños, especialmente de estratos pobres, murieron por causas prevenibles como la desnutrición, por no tener acceso a servicios de salud o por no contar con agua potable. Son simples ejemplos ya que la lista de causas podría ser bastante larga. En muchos sectores de la política y del gobierno no se habla del tema y prefieren discutir otros contenidos frente a la opinión pública.
Para Martín, todavía hay algo peor: la violencia intrafamiliar. Los datos del año anterior parece que aún no han sido procesados. Elvira Forero, la directora del ICBF, ha revelado que los casos de maltrato infantil han crecido escandalosamente. En el 2004 se registraron 36.000 denuncias; en el 2005, 47.979; en el 2006, 54.310. Las cifras del 2007 serán peores. El maltrato recibido por el niño, Emmanuel Rojas, de sus opresoras, las guerrillas de las Farc, aún cuando altamente doloroso, es un solo caso. El periodista que titulo su articulo en Internet, “La desgracia ronda a la infancia colombiana”, no está despistado y la generalización usada podría ser válida.
Los grupos violentos, guerrillas y paramilitares, son el otro capitulo escalofriante. En la última década más de 1.000 niños de los fallecidos en la guerra, no pudieron ser identificados pese a que se recopilaron las fotos. La Fundación País Libre estima que unos 60 menores están actualmente secuestrados de los grupos guerrilleros y los paramilitares. En los últimos 12 años, un total de 2.567 niños corrieron la misma suerte. Son vidas por las que no se habla ni reclama por no estar en la lista de los canjeables. Debe, a lo anterior, sumarse los niños desplazados por la violencia, (¿Dos millones?) y las 449 criaturas que, desde 1990 hasta abril del 2007, fueron víctimas de minas antipersona. De las que 149 murieron.
Según Unicef, entre 10.000 y 13.000 menores han sido reclutados por la guerrilla o los paramilitares, pese a que el derecho internacional humanitario lo prohíbe. Un informe del Defensor del Pueblo arroja cifras escalofriantes: hay unidades guerrilleras con más de un 30% de niños combatientes. Las estadísticas dicen que el 12% de esos menores están plagados de enfermedades como la leishmaniosis, el paludismo y trastornos mentales. Otro aspecto: En 7.343 "hogares sustitutos" del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar se encuentran 15.853 niños protegidos por diferentes situaciones como abandono, pérdida de custodia, violencia, etc. Súmelo todo y verá que el panorama es horroroso, el futuro oscuro y la decisión sincera para enfrentar la situación es nula.

