Una ley con sentido social
Hasta que al fin fue aprobada una ley con sentido social, de aplicación directa y sin curvas. Los colombianos que están en mora de pagar impuestos, porque no carecen de dinero disponible, tendrán un "alivio". Podrán acordar formas de pago con rebajas hasta del 50 por ciento por concepto de intereses corrientes y de mora con un plazo hasta de tres años. El acoso establecido por las frecuentes reformas tributarias dará un respiro y cesarán las amenazas interminables e inflexibles de embargos y remates.
La norma se aplicará a todo tipo de impuestos nacionales, departamentales, municipales y distritales, como predial, IVA, Industria y comercio, renta y complementarios, vehículos y similares. Concede un plazo de seis meses para acordar dichos pagos. En los próximos días la nueva norma pasará a sanción presidencial. Parece que en el congreso se dieron cuenta que se dieron cuenta que el hecho no es tener una cartera muy abultada en libros, que lo importante es el efectivo en caja.
Algo novedoso que trae esta ley, esta en que la DIAN y todas las entidades recaudadoras de impuestos en los niveles territoriales, departamentos y municipios entre otras, tendrán que avisarle a los morosos, en un plazo de 15 días una vez promulgada la ley, que tienen una deuda, la cuantía y las formas en que podría acordar el pago. Posiblemente antes ha habido leyes similares, pero no le avisaban a la gente y entonces vencían los términos y la comunidad no se beneficiaba a tiempo y adecuadamente.
“Los deudores morosos podrán acogerse a los planes de pago dentro de los seis meses siguientes a la promulgación de la ley, pero podrán acordar la cancelación de los mismos en plazos que pueden ir hasta los tres años”. En otras palabras, si el presidente sanciona y promulga la norma en enero, la persona podrá acomodar su economía privada en un lapso medio año y en junio o julio del 2008 firmar el acuerdo de pago.
El dogmatismo económico llevado al extremo ha hecho que en los municipios y departamento aparezcan grandes cifras de dinero, recursos que son fantasmas, porque la gran mayoría de las personas no poden pagar. La norma es bien recibida porque, no es amenazando o intimidando a los ciudadanos como es posible conseguir el pago de los impuestos, eso es hacerle daño a las personas. El hecho no es poner impuestos, es saber si la gente puede pagar. La flexibilización es la mejor manera de persuadir y facilitar que la gente cumpla.
Entre todos los colombianos hay la plena conciencia que solo pagando los impuestos es posible hacer obras, pero si el gobierno exagera haciéndolos impagables por lo costosos y la increíble cantidad de arandelas que les colocan, simplemente la gente no paga y espera haber qué pasa. Esta ley es de origen parlamentario, posiblemente por eso tiene buen sentido social y es directa en su aplicación.

