Todos los extremos son viciosos
El ministro de "protección Social" debiera abstenerse, aún cuando fuera una vez en la vida, de seguir diciéndoles tantas mentiras a los colombianos. Ya en materia laboral las dijo en volumen industrial y con el tiempo se pudo comprobar que las ofertas de un mundo nunca visto con fuentes de trabajo bien pagas y permanentes fue solo una ilusión. Ahora entendemos que sus ofertas tenían la finalidad de distraer a los trabajadores y empleados mientras les castraba sus ingresos.
Por estos días está nuevamente mintiéndoles a los colombianos al asegurar mejorarle los ingresos a los trabajadores es un retroceso. Tampoco es verdad que se van a acabar los empleos en el país y que el futuro será de más alto grado de hambre y de miseria por esa causa. Eso es tan falso como que el país iba a tener dos millones de puestos de trabajo a partir del 2002. Los dogmatismos en las teorías económicas llevados al extremo como quiere el ministro del trabajo son dañinos.
La revocatoria de la reforma laboral del año 2002, no es un capricho del Procurador, es un condicionamiento que contempla la misma ley que fue diseñada y aprobada en el congreso acatando la orden perentoria e ineludible del presidente Uribe. El mismo gobierno consignó "que si no se cumplía con la generación de empleo la ley reversaría”. Eso motiva que el ministro no puede decir que está descartada esa posibilidad. Uribe dice que él cumple la ley a pie juntito y eso debe ser ejemplo para sus ministros.
Los empresarios se comprometieron a generar empleo como retribución por la reforma laboral, (2 millones) y eso no se ha cumplido, les amarraron conejo a los colombianos que en determinado momento llegaron a creer en su buena fe y generosidad. Por ese incumplimiento demandaron la ley ante la Corte Constitucional. La reforma dice: "si se comprueba que no hay generación de empleo debe reversarse la norma". El procurador solo pide el cumplimiento de la ley, sigue el consejo del presidente Uribe expresado y divulgado tan generosamente por los medios de comunicación.
Sobre el empleo la información del Dane ha generado un mundo de dudas muy profundas. No es un secreto para nadie que ya van dos directores de ese organismo que han dimitido por presiones y negarse a ajustar los resultados de la realidad nacional con el maquillaje que quiere el gobierno. El cinismo de los altos funcionarios del gobierno se ve trasplantado las opiniones del sector privado. Aquí hablan de creación de "algo de empleo", para que no vayan a revocar la reforma laboral pero no dicen en dónde está ese "algo".
En el año 2002 se derogaron cuatro normas de la legislación laboral colombiana: recargos nocturnos, remuneración de días feriados, indemnización por despido, pago de horas extras. Fueron considerados como obstáculos para la generación de nuevos empleos, sin embargo varios años después y en base a un mundo estudios técnicos se ha llegado a la conclusión que hubo reducción de los empleos y no del desempleo en el país.
La gente no quiere más mentiras. El empleo no desaparecerá en el futuro porque la fuerza laboral es indispensable para el crecimiento del país. Cosa diferente es que las empresas y empresarios tengan que compartir con sus empleados una mínima parte de lo sus fabulosas ganancias. Los exageraciones en las teorías económicas son tan peligrosas como los extremismos en política y religión. Todos los extremos son viciosos.






