Faltan viviendas por millones
“En Colombia más de un millón y medio de familias siguen sin cumplir su sueño de tener casa propia y cerca de 800 mil hogares son habitados sin las condiciones adecuadas”. La afirmación salió de la Cámara Colombiana de la Construcción y se basa en informaciones y estudios propios. Ante este problema social, de gran magnitud y muy poca acción para redimirlo, las gentes afanadas por tener un techo son presa fácil de los urbanizadores piratas que pululan en todas las ciudades.
Las afirmaciones de que hay displicencia en las inversiones sociales, si tienen pies y cabeza y son monstruosamente grandes. El gobierno informó que en los últimos tiempos se construyeron 115 mil viviendas, pero esa no es la solución que claman los colombianos. Las inversiones no corresponden a la realidad que vive el país y se le han negado los recursos. Lo hecho es poco, extremadamente poco. Hace falta mucha voluntad política y social para cubrir el déficit habitacional.
En esta materia el gobierno no puede construir unas pocas viviendas y pararse ahí. Hay que tener en cuenta que la población está en permanente crecimiento. La cantidad construida frente a la necesidad existente resulta una cifra ridícula casi irrisoria. Ha sido más la propaganda que los alojamientos entregados y las complicaciones (requisitos) que le exigen al beneficiario que las facilidades. Eso de que “vamos hacer…” y lo programen por parte de Planeación después del 2010 y lo den como un hecho, no es serio.
Si no hay dinero es por una razón muy sencilla, la organización que se le ha dado al gobierno y las prioridades que se han señalado. Es el fruto del desequilibrio social plasmado en lo que llaman absurdamente “plan de desarrollo”. En este documento por ejemplo, no se incluyen formulas para defender el precio y la existencia de tierras para la construcción de vivienda social. “En el país no hay tierras para la construcción de vivienda de interés social debido a que en muchas ciudades del país se han agotado los predios para urbanizar”.
Si en Colombia hubiese equidad y equilibrio social, existiría una norma imposible de violar, cerrándole el paso, a los especuladores con la tierra urbanizable, normalmente grandes urbanizadoras para estratos alto. Hoy los altos funcionarios se dedican a predicar, para justificar su ineptitud para solucionar a un nivel aceptable el problema de la vivienda social y habría donde edificar. Es ridículo que los ministros digan “los constructores no invierten en las tierras que aun quedan para urbanizar, porque su precio es muy alto” y no hagan nada.
Millón y medio de familias sin vivienda de nivel social es mucha gente. Son más o menos 7.5 millones de seres humanos, una cantidad igual de personas que reeligieron a Uribe. Y, dizque no hay tierra para construir, toda es para especular económica y libremente.






