Una opinión superior
Con el decidido respaldo de la Iglesia Católica y los partidos políticos y muchas organizaciones de paz fue lanzaron la idea del "Voto por la Paz". La idea consiste que en las elecciones del 28 de octubre todos los colombianos dispongan de una papeleta adicional sobre el intercambio humanitario, ordenándolo o negándolo. Hasta el momento, todo lo gestionado dentro del territorio nacional, en busca de la libertad de los secuestrados ha sido un rotundo fracaso.
El Director de Indepaz, Camilo González Pozo, anunció que la propuesta busca que los ciudadanos, los constituyentes primarios, depositen un voto por la libertad, la paz y los acuerdos humanitarios. Es el más directo y constituyente medio para hacer realidad un firme e inequívoco pronunciamiento contra el secuestro, la desaparición forzada y el desplazamiento contra niños, niñas y la población en general.
Inicialmente convocatoria que compromete a la Iglesia Católica, ONGS de paz, empresarios, centrales obreras y partidos políticos entre otros pero sobre todo al ciudadano. Con su ejecutoria se procura darle realidad los principios consagrados en la Constitución Nacional, articulo 22 de la carta política, según la cual la "paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento.
El principal problema que ha habido hasta el momento es la arrogancia y el hecho de anteponer por parte del gobierno y las FARC intereses políticos a los humanos. El mismo presidente declaró que cuando estuvo a hablando con las viudas de los diputados asesinados, estuvo a punto de autorizar el despeje para efectuar el canje, pero alguien le dijo al oído que “los intereses superiores de la patria” se lo impedían.
Las FARC tienen que entendedor que la paz no es un capricho de unos pocos en el poder, sino de todo un país. Que ya los colombianos no se intimidan con las bombas ni las balas y que esos 42 millones de personas merecen el respeto de las no más de 15 mil personas que son las FARC. Tienen que entender que ya no son los jóvenes impulsivos sino los ancianos decrépitos a quien es se les agotaron las ideas y las formulas de convencimiento popular.
Las organizaciones gestoras de la idea de una papeleta por la paz solicitaron al Consejo Nacional Electoral emitir en el término de la distancia concepto frente a la petición. “Que el 22 de agosto haya distribución y escrutinio de este voto en las elecciones municipales y departamentales del 28 de octubre”. Por una vez, aún cuando sea, el pueblo colombiano quiere opinar y actuar en forma directa para dejar claro su criterio, mandato valido para el gobierno como para la guerrilla. Esa papeleta escrutada es una opinión superior.

