Ideas poco luminosas
Ante la avalancha de críticas y precisiones jurídicas de los que saben, recibidas por el gobierno contra la propuesta presidencial de llevar al congreso un proyecto de ley que declare como sediciosos a los paramilitares, el mandatario decidió dar un viraje. Ahora quiere que la norma que busca burlar un fallo de la Corte Constitucional, no sea para siempre sino que tenga “una fecha límite”. El propio ministro del interior a quien Uribe le pidió proceder, puso el grito en el cielo y dijo que “eso no era posible jurídicamente”.
Como si la juridicidad colombiana y los acuerdos internacionales en esa materia fueran algo así como preparando una sopa, Uribe dijo:"Que se le ponga un inciso en el cual el beneficio de sedición a los integrantes de grupos paramilitares tenga una fecha límite, que puede ser la fecha de la desmovilización, esto es una fecha anterior porque lo que se ha buscado es el objetivo práctico de poderle resolverle la situación a 19 mil desmovilizados". Su subalterno, el Ministro del Interior, brincó como una pelota de caucho y dijo a los periodistas: “…esta iniciativa es imposible jurídicamente”.
El gobierno contrató a muy alto costo a un grupo de “juristas” para que le preparen el proyecto de ley que busca dar igual tratamiento a quienes atacan al estado como para quienes lo defienden. De ellos es de donde han salido frases muy severas sobre la nueva propuesta del presidente: “Tratándose de una norma del Código Penal debe tener vigencia permanente. No debe haber normas penales, dice la doctrina, que tengan vigencia restringida…” ¿Será que en pocos días el presidente propondrá la idea luminosa de reformarlas doctrinas en el congreso o en el Ministerio del Interior?
“Aunque el presidente Álvaro Uribe y el ministro Holguín han defendido de manera reiterada el estatus de sediciosos para los desmovilizados, contrariando todas las doctrinas nacionales e internacionales que han existido y están vigentes, también hay dudas entre sus aliados por el costo político que esto conlleva”, afirma una noticia divulgada en Colombia por una agencia internacional. El ministro ha sostenido que “el Gobierno debió atender observaciones hechas por algunos dirigentes políticos de la coalición uribista”. Ese absolutismo del presidente, podría generar malestar en el Congreso. La canción dice: “dudas, malditas dudas…”
“Falta de seguridad jurídica” observada por los juristas, contratados a alto costo, ha impedido que la propuesta presidencial esté lista para llevar al Congreso. Lo peor, no encuentran por ninguna parte de dónde aferrase con certeza para que la idea prospere, sea sólida y dura de derrotar. “Con lo que hay un soplo la tumba” si no en el congreso en las cortes judiciales.

