Moncayo: Símbolo y ejemplo nacional
El profesor Gustavo Moncayo, el docente nariñense con alma y cuerpo de acero que no le tuvo miedo a reclamar la libertad de su hijo ni lo asustaron las distancias, penalidades y peligros que encierra echarse a caminar con una hija por una carretera colombiana, está a punto de culminar su primera fase de la protesta. Lo vio el mundo entero a través de los medios de comunicación y miles de colombianos le estrecharon su mano en solidaridad con su gesta.
Mientras tanto, las FARC y el Gobierno guardan silencio y no muestran ningún grado de humanidad ni sensibilidad. Son como cualquiera de esas piedras que encontró en el camino, duras e inamovibles de sus posiciones de prepotencia y orgullo. Solo entienden de ganar o peder en una lucha estéril y sin fondo real que beneficie a los colombianos. Moncayo es un ejemplo de quien para hacerse sentir no necesitó armas, solo corazón y voluntad
La Plaza de Bolívar, donde ocurren los grandes acontecimientos de Colombia, será su destino inmediato. Allí se instalará hasta que su hijo y todos los secuestrados recobren su libertad. El alcalde de la Metrópoli ha dicho que autoriza su estadía para que desde el corazón de Colombia se convierta en una piedra en el zapato de los sectores en conflicto armado. La policía guarda sus temores porque sabe que de los cuatro rincones de la geografía nacional van a llegar personas en gesto de solidaridad y acompañamiento.
Inició su marcha el 17 de junio, después de encomendarse al Creador, solo con el acompañamiento de su hija. Su hijo, el cabo Moncayo, es uno de los rehenes con más tiempo en poder de las Farc. Fue secuestrado en la base militar de Patascoy hace más de 10 años. 37 familiares de secuestrados que acompañan a su entrada triunfal a Bogotá luego de pasar de pueblo en pueblo recibiendo el apoyo de las gentes del común y encontrar sumatoria de sentimientos y personas a su ideal. (Algo parecido a cuando entraba Bolívar con su gente en busca de la libertad de los colombianos). La acción épica ya quedó gravada en la historia de la Patria. Fueron 43 días y más de 600 kilómetros de travesía.
Organizaciones sociales, en defensa de los derechos humanos estarán saludándolo y solidarizándose con la llegada y del profesor Gustavo Moncayo a Bogotá. Con papayeras, recitales, cantos y delegaciones provenientes de muchas ciudades le estarán diciendo a Moncayo que ya no esta solo como cuando arrancó. Yo estaré en forma anónima en una esquina de la Plaza de Bolívar porque como santandereana sé que con caminatas, protestas e ideales en mi tierra nació la Colombia con la revolución de los Comuneros.
En el arribo de Moncayo a la capital nace un símbolo y un ejemplo. Surge “la figura del caminante por la paz y la libertad” y su atuendo, las cadenas por el cuello y las muñecas, será usanza de miles de colombianos. "Si no encuentro eco para el acuerdo humanitario me quedaré a vivir en la plaza de Bolívar e invitaré a todos los familiares de los secuestrados para que formemos una república independiente que llevará por nombre República de la Libertad”.

Yocito dijo
Lamentablemente Moncayo se deja manejar de las FARC. Como es eso de exigirle solo al gobierno intercambio "humanitario"? Por que a las FARC no les exige nada,si todos sabemos que la guerrilla se inventa mil excusas para no hacer el intercambio?
Ademas, el intercambio es una farsa. Es solo una excusa para conseguir lo que realmente desean esos matones... el despeje. Como dijo Pinchao, ellos solo hablaban de despeje en los campamentos. Asi que mientras las masas felicitan a Moncayo, las FARC se frotan las manos sabiendo que estan logrando su objetivo de arrodillar al pais por el despeje! Pilas con eso!
2 Agosto 2007 | 04:55 AM