Una posición que se esperaba
En Colombia no hay ningún partido politico que sienta admiración o inclinación por las proscritas guerras de las FARC. El único de quien en las esquinas y cafeterías se hablaba sobre hipotéticos acercamientos, como consecuencia de muchas afirmaciones y discursos del presidente Uribe, descorrió el velo y dijo que eso no es verdad. Una cosa es ser de izquierda y otra, totalmente diferente y sin parecido, ser guerrillero. La ligereza de esa acusación, hoy se asegura, fue del gobierno en forma exclusiva.
El senador del Polo Democrático, Gustavo Petro, en carta que le escribió al presidente de ese partido, Carlos Gaviria, le pidió que la bancada "trabaje con prioridad en contra de las Farc". Él cree que "la posición del Polo Democrático sobre las Farc frente a la opinión pública, no ha quedado clara, ya que, no se ha hecho tanto énfasis en la oposición de esta guerrilla como se ha hecho con el paramilitarismo...Cree que hasta ahora ha sido muy clara ante el objetivo de cortar los nexos entre narcotráfico y Estado, pero la posición en contra de la otra violencia que adelanta las Farc, no ha sido tan clara".
Pidió que haya un lindero inconfundible y rígido entre el Polo y las Farc. “Se debe aclarar la posición para que no haya confusiones. No se pueden pasar en alto los delitos de lesa humanidad cometidos por las FARC para que no queden en la impunidad. El Polo debió haber convocado a la marcha apenas se conoció la noticia de la muerte de los diputados”. La discusión se ha centrado en el hecho de que, Polo Democrático, como fuerza social no podía esperar ni un solo minuto para condenar un genocidio. El delito de lesa humanidad consumado no permite justificación de ningún a naturaleza.
El también senador, Jorge Enrique Robledo, reconoció que muchos colombianos pueden estar confundidos sobre este partido y ese embrollo tiene su origen en el mismo gobierno. Culpó a Uribe por señalarlos de “guerrilleros vestidos de civil”.Por su parte, Jesús Antonio Bernal, dijo que el país es víctima de la estigmatización que se le hace a la oposición. Aseguró que en los estatutos está claramente definido el total deslinde en los campos de acción de la guerrilla y del Polo, pero durante mucho tiempo, el mismo presidente insistió en unirlos ante la opinión pública en reiteradas veces y en tono colérico y amenazante.
En los actuales momentos de la coyuntura y realidad política, estas aclaraciones tienen un valor incalculable. Queda claro que la política colombiana en ninguna de sus facetas, tiene ni ha tenido relaciones con las FARC. Políticamente en Colombia, las guerrillas de Manuel Marulanda, Mono Jojoy, Raúl Reyes y otros más son un grupo paria. El trabajo de Polo y del Partido Liberal como gente de izquierda es contra la guerrilla. De ahí no se dará pie atrás. La sangre humana, la violación de los derechos humanos y la cocaína los consumió. No son nadie, no son nada.


Laureano Pinzón Villar dijo
Polo está caminando por donde debe ser. Me grada su actitud frente al crimen sistematizado de las FARC. Igualmente, me pareció muy serio y de gente honorables en materia politica la consulta en Bogotá y otras partes del paías. Se están respetando a si mismo como dirigentes, reperan a sus militaes, practican la democracia. De no desviarse por intereses personales, como ocurrió con el Uribismo, en poco años arribarán muy facilmente a la presidencia y a un Estado social y de derecho como siempre hemos querido los colombianos. Los "parauribistas" o derechistas van en la ruta de la extinción y Uribe no será más allá del año 2010. Ya estamos en el 2007 gracias a Dios no nos han asesinado ni los paracos ni los faruchos. El resto de tiempo pasará muy rápido y será cuando Colombia pueda proyectarse a los horizontes sociales...El Partido Liberal está volviendo sobre sus caminos y eso es muy bueno.
9 Julio 2007 | 09:27 PM