Un pecado mortal del gobierno
Por el hecho de que lo diga el presidente o los ministros, no necesariamente las cosas tienen que ser verídicas ni beneficiosas para el gran grueso del pueblo colombiano. Las políticas salariales y empleo que comenzó aplicar, Álvaro Uribe Vélez, desde el mismo momento de su posesión, hace cuatro años, se le devolvieron como un bumerang. Hoy a causa de la flexibilización del salario, ley 789/02, cuya meta fue quitarle de la boca la comida al empleado y trabajador en beneficio del gran empresario y el Estado, el gobierno está saltando de piedra en piedra para que el Congreso de Estados Unidos le apruebe el TLC. Los Demócratas no quieren que desde Colombia les monten competencia desleal por tener salarios bajos y régimen laboral ventajoso para los empresarios nacionales.
La mentira que el gobierno le dijo al Congreso para que le aprobaran la maligna y dañina ley 789/02, la centró en que si se rebajaba el salario de los pobres en Colombia, automáticamente se estarían generando 1.6 millones de empleos nuevos. Hoy cinco años más tarde, el desempleo sigue en sus más altos índices. Planeación reconoció que “el gobierno se quedó corto con la formulación de estrategias para generar empleos nuevos en sus primeros cuatro años de administración…” Otros colombianos estudiosos creen que “la gestión del gobierno ha sido nula y por eso urge devolverle y darle nuevos recursos al empleado y trabajador para que pueda tener una existencia digna”.
La contratación por prestación de servicios es uno de los peores daños que le ha hecho Álvaro Uribe y sus ministros al País Nacional. Es una modalidad de contrato perversa en donde la Seguridad Social desaparece como responsabilidad social del contratante y castiga al contratado con un 10% de impuestos por considerarlo “contratista”. Esto se ve más en el gobierno, en donde el mismo Estado evade sus responsabilidades sociales. Las casi criminales, Cooperativas de Trabajo Asociados, han sido hasta el momento el fruto más amplio y directo de la ley 789/02. Envileció hasta el extremo negativo al salario y la dignidad de los trabajadores. Es la explotación más degradante a que hayan sometido a los colombianos desde la muy lejana época de la esclavitud.
La Organización Internacional del Trabajo, OIT, sostienen que en los últimos 4 años el sueldo se ha degradado en por lo menos un 30%. Hace cinco años un trabajador obtenía por su labor mejores ingreso y seguridad social. Los congresistas del más grande país capitalista del mundo exigen que al trabajador colombiano se le paguen conforme a los estándares laborales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y no como se viene haciendo ahora, por capricho de un grupo de despistados y mentirosos funcionarios públicos. Para que haya Tratado de Libre Comercio el salario tiene que ser una retribución al trabajo, no un castigo y un avance a la miseria, necesidad y esclavitud moderna. No todo lo que venga del gobierno es bueno…el salario del trabajador es un ejemplo.







meneame.net referenció
Los Norteamericanos y el salario de los colombianos
La felibilizaciòn del salario en Colombia se convirtio en el generador de hambre y miseria colectiva, al punto que los mismo congresistas Americanos anunciaron que no aprobaran el acariciado Tratado de Libre Comercio si la situacion sigue igual y no adoptan los tratados con la OIT.
10 Abril 2007 | 10:18 PM