Otra ley anti-tabaquismo para Colombia
Desde hace muchos años, varias décadas, he escuchado que Colombia al fin va a entrar y actuar entre el grupo de países que detestan el cigarrillo. La noticia siempre ha sido que en el Congreso de la República cursa una ley que podrá fin a este peligroso y antiguo vicio. Hacen las celebraciones del caso y con el paso de los años el tabaquismo aumenta. Una de esos avances perversos se observa en los niños y los jóvenes y la cantidad de decesos humanos por su causa, no para de crecer. Las leyes siguen en los anaqueles donde las colocaron y nadie les presta atención porque quienes están obligados de aplicarlas son los viciosos de mayor rango. “El control al consumo del tabaquismo será una política pública”, afirman, pero automáticamente me asaltan las dudas.
Un sugestivo titulo de una noticia originada por Comprensa: “Niños: adiós a los cigarrillos”. Vuelve a llover sobre lo mojado. La única diferencia con las informaciones y propósitos anteriores de atacar el tabaquismo, la encuentro al leer la siguiente frase: “el texto es apoyado por la firma tabacalera British American Tabaco”. La gerente de Regulación y Fundación, Oliva Díaz-Granados, afirmó que “apoyan la iniciativa porque es necesario estar coordinados con las legislaciones de los demás países”. La información hace énfasis en “bloquearle el acceso al tabaco y el cigarrillo a los menores de 18 años”, como lo hacen las muchas leyes vigentes en el territorio colombiano, pero que no se aplican por aquellos misterios de la democracia y los intereses de sectores económicos internos y externos.
Otro aspecto que siempre me ha sorprendido, cuando debaten leyes antitabaquismo, es el de que mientras se aprueba este tipo de normas, el mismo gobierno, dedican gruesas sumas de dinero a “investigación” y “fomento del cultivo del tabaco”. En Santander se da mucho esto último. No hace mucho trajeron “técnicos” de Cuba para que le enseñarán a los cultivadores de Guananita. García Rovira y Soto, entre otros lugares, para “sacaran tabaco de mayor calidad”. Los presupuestos del Estado para las campañas antitabaquismo son ridículos y por eso la acción oficial es nula. De la nación, Departamento y municipios, (en Santander), n o se ve ninguna campaña seria y sostenida por parte alguna. Es muy sencillo de entender: No existen ni interés político ni presupuesto.
Bienvenida la nueva ley que según el Gobierno, el Congreso y British American Tabaco, nos pondrá en la delantera de la lucha antitabaco codeándonos con Francia, Irlanda, Noruega, Italia, Suecia, Malta, España y Escocia. En estos países la violación de las normas antitabaco valen de tres mil euros para arriba para quienes vendan cigarrillos a menores, fumen en lugares no adecuados, hagan publicidad, etc.
Aquí también hay leyes sobre lo mismo, pero con la única diferencia de que aquí se incumplen no pasa nada. Aquí, en Nuestra Patria, nunca han multado a nadie por cuenta del antitabaquismo, menos, haber sido llevado a la cárcel.


Campanita dijo
En el 2003 se anunció que a partir de ese año se dispondían nuevas restricciones en materia de distribución, publicidad y consumo de tabaco para cumplir regulaciones internacionales, pero no paso nada, todo siguio igual.
Ese año representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Colombia, Pierre Paolo Balladelli, dijo que "es muy importante porque hay una relación directa entre lo que es la adhesión al convenio marco antitabaco y la disminución de los fumadores, de las incapacidades y muertes relacionadas con el tabaco".
Si no hay esa relación, los gobiernos, sea el de Colombia o el de cualquier otra parte, no están actuando adecuadamente ante sus compromisos internacionales. En Colombia ha subido el consumo especialmente entre los escolares y estudiantes de Bachillerato.
3 Abril 2007 | 08:50 PM