Pligrosa Iracundia Presidenial
El mandatario de los colombianos procede a realizar una velada reforma política, cuando “abrazar de la oposición política administrativa es convertirse en criminal por arte de viriloque y porque así le pareció. En Colombia ser terrorista es un delito grave, igual que ser guerrillero, paramilitar o traficante y para sindicar a alguien de eso, había necesidad de tener pruebas. Uribe ha sostenido que los dirigentes y militantes de Polo Democrático Alternativo lo son, juzgando y fallando desde el “ejecutivo” sin contar para ello con el “poder judicial”. Se le está pegando el mismo mal del “Revolucionario” Chávez de Venezuela y eso no puede ser democracia, es prevaricato. Esta asaltando funciones de otra rama del poder público diferentes a la suya.
Uribe con este comportamiento demuestra que tiene un miedo horrible por lo que algunos senadores de la oposición vienen pidiendo. Le está diciendo al país y el mundo que está temeroso que de un momento a otro pueda convertido en la vedette de una investigación criminal relacionada con la “paracopolítica”. Tratar de callar la oposición a gorretazos no es democracia, son las claras manifestaciones de lo que es la tiranía, opresión y abuso. Las derechas y las izquierdas en Colombia y en Latinoamérica existen muy bien demarcadas y están operando como elementos de la democracia. Los senadores de Polo Democrático están en sus derechos de dudar y pedir que se investiguen las conductas de muchas gentes, mientras el presidente no tiene ningún derecho de prejuzgar y condenar porque le vino en ganas o de dio iracundia. Esa es la diferencia entre ser senador y ser presidente.

