El Papa y la crisis humanitaria en Colombia
El Papa Benedicto XVI afirmó recientemente que el conflicto interno que padece Colombia ha provocado una crisis humanitaria de gigantescas proporciones. Ha señalado que este problema se ha concentrado “especialmente para los desplazados”. El jefe del catolicismo en un discurso pronunciado ante el cuerpo diplomático acreditado ante el Vaticano, se dolió, de manera especia por las cosas que están ocurriendo en Cuba, Haití y Colombia.
El Papa al hablar de las "cuestiones esenciales", hizo énfasis en la urgencia imperativa que existe de concertar esfuerzos en el desarrollo de los individuos y de los pueblos, teniendo a la persona como ser humano, en el centro y razón de ser de todas las gestiones públicas y privadas. Condenó las monstruosas diferencias entre las inversiones para sofocar el hambre y las del gasto militar. Mientras el primero ha sido minimizado el segundo magnificado.
El director de Pastoral Social en Colombia, monseñor Héctor Fabio Henao, ha dicho para reiterar el llamado del Papa, (por RCN):
"Es que en Colombia la crisis humanitaria es seria, porque se ha perdido la dignidad, el respeto a los derechos humanos y prueba de ello es el gran número de desplazados y secuestrados que se cuentan día a día". En nuestro país lamentablemente el ser humano como tal no vale nada, se le desprecia y se le trata en la forma más desnaturalizada y miserable.
¿Si no es así, además de los desplazados, que no son los únicos tratados inhumanamente, violándole todos los derechos por parte del Gobierno y el Estado, le niegan los presupuestos a los programas de los niños, jóvenes y ancianos? ¿Por qué se hace todo el esfuerzo posible por negarles la pensión a los ancianos y les retuercen el sentido y contenido de las leyes y la Constitución Nacional? ¿Los recursos de la infancia son depositados en los bancos a rentar para pagar la deuda externa? La verdad es que no habrá solución a esa deshumanización mientras los intereses de los gobernantes sean diferentes al desarrollo de los seres humanos. Bien por el Papa, que aunque duele mucho, puso el dedo en la llaga social colombiana.

