Uribe un mitómano despiadado
Hay momentos en que frases y propósitos que tienen la apariencia de gran contenido social, político y humano, resultan huecas y sin sentido. El presidente Álvaro Uribe ha dicho que ““Hoy de nuevo la Patria está escriturada a la Constitución, a la Ley, hoy de nuevo la Patria está escriturada a la prosperidad, a la construcción de equidad”. Pero las cosas no pasan de ahí, de ser frases bonitas, rimbombantes pero lamentablemente no aplicadas.
Resulta que ese pronunciamiento presidencial no es verdadero. Las circunstancias en que tienen que debatirse los colombianos son otras. Esa constitución y esas leyes de que habla el mandatario, no dejan de ser más que “mamadera de gallo”. Como consecuencia de la burla sistematizada por parte de funcionarios y entidades gubernamentales (bajo órdenes de Uribe). La prosperidad y la equidad de su oferta, son simples acciones de humillación, degradación y desesperanza total.
Tomaré como simple ejemplo algunas situaciones que tienen diaria ocurrencia el Seguro Social en Pensiones. Allí van en sentido contrario de los enunciados presidenciales. La ley 700 del 2001 en artículo 4 ordena seis meses para pensionar a un a persona: 4 para definir su situación y dos más para incluirlo en la nómina, pero pasan años enteros y no cumplen la ley. El artículo 23 de la Constitución habla del Derecho de Petición, pero para el Seguro Social esto es letra muerta. La casi totalidad de la información luego de muchos meses la responden sin fondo y sin mérito.
Hay fallos de tutela a favor de los afiliados por las violaciones que hacen a la ley y la constitución en el Seguro Social, pero se los pasan por la faja. Igualmente, patean la ley 100 de 1993 en su artículo 4 que establece el régimen de transición, norma que fue ratificada por la Corte Constitucional. A todo el mundo le niegan el derecho en forma sistemática. El artículo 6 del Código Contencioso es un muñeco de burlas porque los recursos interpuestos no son respondidos conforme lo establecido, (15 días hábiles), pasan meses y hasta años.
Por esas y otras violaciones a la constitución y la ley, me atrevo a creer que lo que, Álvaro Uribe, habla de apego a la normatividad es pura paja, son mentiras.

