¿En quién confiar?
El grave problema del desplazamiento interno de gentes colombianas huyéndole a la violencia armada no ha cesado. Las cifras de los organismos oficiales, ONGs y otras entidades como la iglesia católica, no ha sido posible ponerlas de acuerdo. La diferencia pasa del millón de personas. Las más altas son las de Codhes y las más bajas las de la Presidencia de la República. El primero habla de “aumento” en el numero de desplazados la segundo de “disminución”.
El informe oficial dice que “durante el primer semestre de 2006 hubo una disminución del 27 por ciento del desplazamiento con respecto al mismo período de 2005, aunque esto no significa una mejoría en la delicada situación humanitaria...” Codhes registró en su informe que “durante los seis primeros meses del año 2006, hubo 112 mil 99 nuevas familias desplazadas, representadas en unos 22 mil 419 hogares. En ese mismo lapso, en 2005, hubo 310 mil 237 personas en esa situación…”
La ONG habla de que en el semestre hubo otro fenómeno del que no habla el informe gubernamental. “Durante los seis primeros meses de este año, un total de 5 mil 391 personas pasaron las fronteras con Ecuador, Venezuela y Panamá o solicitaron asilo en esos países aduciendo fundadas razones de persecución e inseguridad”. A pesar de que el presidente Álvaro Uribe habla en público que no le agrada “ocultar verdades”, en este tema parece que no se cumplen a cabalidad sus promesas.
Como consecuencia de muchas acciones y gestiones del gobierno, a los colombianos desde el sector oficial nos han obligado a creer más en el sector privado que en el gobierno. La parábola de “Pastorcito Mentiroso”, que tantas enseñanzas encierra, nos ha llevado a ser precavidos con los informes del gobierno y no creerlos hasta conformarlos y analizarlos. La verdad es que “al perro no lo pueden castrar sino una sola vez” y, en el país, ya lo castraron hace tiempo con mentiras oficiales sobre este y otros temas de interés social.






