De elogios no se vive
Otro caso de muy buenas intenciones virtuales pero poca realidad práctica. Los periodistas amenazados en el país siguen siendo amenazados e impedidos de ejercer la libertad de prensa mientras el alto gobierno sueña. “Nosotros queremos poder avanzar con la Seguridad Democrática hasta que Colombia pueda decirle al mundo que en nuestra Patria no hay un solo caso de asesinato de periodistas, que en nuestra Patria no hay un solo caso de periodistas amenazados”.
Algún periodista de Barrancabermeja, el donde el problema es más grave me preguntó “¿qué le estará impidiendo al gobierno poder avanzar en seguridad para los periodistas?” No desconocimiento de la situación porque allí hay certeza de que “la prensa regional es la más desprotegida, tiene los recursos más lejanos y menos facilidad para alcanzarlos…”El consuelo presidencial es de que “Todavía este año nos han asesinado un periodista, el año pasado dos.”
Mientras eso afirma el presidente de la república, el director del Centro de Solidaridad de periodistas, FLIP Eduardo Márquez afirma cosa contraria “El año pasado murieron de forma violenta 5 periodistas, 3 fallecieron por razones de su oficio y dos más, al parecer, fueron víctimas de la delincuencia común…en el 21006 se conoce la muerte de un periodista radial ocurrida en Medellín a donde había sido trasladado luego de haber sufrido un atentado en Montería”.
El semanarioPortada,en su edición 170 trae abundante información en donde confirma que “durante el presente año las amenazas contra comunicadores sociales se han incrementado por parte de los grupos armados ilegales, dirigentes políticos y funcionarios corruptos”. Esta publicación y su director son objeto de permanentes amenazas por ejercer control social a la gestión del alcalde de la ciudad de Barrancabermeja. Otros medios han tenido que cerrar y sus dueños emigrar de esa población por la misma causa.
¿Para qué elogios? El periodismo necesita garantías de seguridades efectivas e inmediatas.

