Salvajismo sin fronteras
Los anacrónicos y antidiluvianos grupos violentos del país, con el poco lustroso remoquete de “guerrilleros”, no paran en su salvajismo sin fronteras. Gracias a su demencial comportamiento, Colombia es el país con el mayor número de víctimas a causa de las minas antipersona en el mundo, según revelación del Observatorio de Minas de la Vicepresidencia de la República.
"Tristemente los grupos armados ilegales continúan sembrando minas en lugares que son vitales para la vida comunitaria. En los últimos años se han presentado 5.818 víctimas a causa de estos artefactos. Los departamentos más afectados son: Antioquia, Meta, Bolívar, Caquetá, Norte de Santander y Cauca", señaló Luz Piedad Herrera, directora del Observatorio.
De todas las personas que se han visto afectadas por la detonación de estos artefactos, el 63% son militares, el 36% población civil y el 1% son miembros de los mismos grupos armados ilegales. Las minas, lamentablemente no diferencian entre la pisada de un niño que juega o va para la escuela y de un hombre enfrentado en la guerra fraticida. El 11% de todas las víctimas fueron menores de 18 años.
Los dinosaurios de las FARC y ELN ubican a Colombia en el único país el Latinoamérica donde se continúa sembrando minas antipersona como “método de lucha para acceder al poder”, lo que es una clara violación a la reglamentación internacional vigente en Derechos Humanos, pero que a ellos no les importa un comino.
El repudio a esa conducta criminal y salvaje se hace cada vez más visible en el ámbito nacional e internacional. Lo más aberrante de estas minas, señala el Observatorio, está en que “puede durar enterrada y activa más de cincuenta años”. En otras palabras siguen haciendo daño a la humanidad en forma indiscriminada borrando el concepto de “valor” en la supuesta y cada vez más lucha social por una actitud de “Salvajismo sin fronteras”.

