¿Cuál Partido Liberal?
Indudablemente que el Partido Liberal requiere de un total replanteamiento que lo obligue a volver sobre sus fundamentos filosóficos que fueron en los últimos 30 años acomodados al capricho de quienes iban escalando posiciones para su beneficio personal. En ese lapso la colectividad que durante más de 100 años fue la más importante por su presencia en el desarrollo nacional como el volumen de seguidores, se desfiguro totalmente. Había frases que enorgullecían como “Ser liberal es un honor que cuesta”, pero ahora ser liberal es “pertenecer a una masa ambigua sin respeto por la dignidad humana, sus propias creencias y la patria”. Es un auténtico limpión que se usa y se tira con asco luego de haberlo ensuciado.
La gente del común no entiende ni sabe ni le importa eso de “Oposición Reflexiva”. Para muchos esa frase significa estar pendiente de posibles puestos, contratos y cosas por el estilo en el momento en que al gobierno se le presente una necesidad de votos en el congreso. Eso se confirma con una frase publicada por un diario sobre declaraciones del presidente de ese partido sobre una eventual participación del liberalismo en el gobierno: “Ni el ejecutivo lo está ofreciendo, ni la colectividad lo está exigiendo;" pero eso no quiere decir que ningún liberal no lo vaya a aceptar "porque estamos en un sistema donde impera el derecho a la igualdad".
El Partido Liberal perdió estruendosamente por una razón muy sencilla. Ya no es el partido que canaliza las necesidades y las inconformidades del pueblo colombiano. Perdió porque sus senadores, representantes, diputados, concejales, alcaldes y gobernadores, entre otros, son negociables y se compran con toda la facilidad del mundo. La gente no se siente parte de él, es algo lejano y si sentido práctico para su presente y futuro. Es algo donde no es posible hacer méritos políticos por el trabajo realizado ya que todas las posiciones y honores se logran con dinero. ¿Para qué ser liberal si es cuestión de unos pocos sórdidos y oscuros personajes?

