Aborto condicionado en Colombia
La Corte Constitucional Colombiana finiquitó una polémica de muchos años en la que tomaron parte todos los estratos de la comunidad. Los unos a favor y los otros en contra. El aborto en el país será posible dentro de la ley, en tres circunstancias particulares: cuando el embarazo es fruto de una violación, cuando corre en riesgo la vida de la mujer y cuando existe una irreversible malformación del feto. Aún que la norma entra en rigor en forma inmediata, no esta reglamentada. Creen los estudiosos del derecho que la necesidad del aborto deberá ser certificada por la autoridad que recibió la demanda en el caso de la violación o por los médicos que llevan un tratamiento a la mujer embarazada. Las demás situaciones seguirán siendo delito penal.
La ley que reglamente la despenalización parcial del aborto será tarea del congreso y los organismos del Estado que regulan la salud pública. Para este paso se espera un nuevo torrente de opiniones de las que obviamente ya no oirán las que se oponían en forma tajante. Colombia dejó de ser uno de los muy pocos países en el mundo donde el aborto era delito sin excepción de ninguna naturaleza. Algo en que las autoridades judiciales y de salud han sido enfáticas es en que “las clínicas clandestinas que hoy en día realizan abortos, no serán legalizadas con el fallo de la Corte”. Sobre ellas seguir pendiente el peso de la ley.
Las autoridades de salud pública aseguran que la norma permitirá ahorros importantes en los presupuestos y que para aplicar el fallo no hallan inconveniente logístico. De algunos centros de salud privados han dicho que no practicarán el aborto de ninguna manera y que seguirán a apegados a los criterios desechados. Fuera de posiciones dogmáticas, intolerantes y radicales creo que el país dio un paso hacia el respeto y dignidad de la mujer y es así como se le permitirá desechar un embarazo indeseado fruto de un delito penal como la violación, tener un hijo en condiciones anormales y sin las actitudes para vivir dignamente y, finalmente, defender su propia vida en caso que por un embarazo la ponga en peligro insuperable.

