Niñas Criminales en Colombia
No pasa un solo segundo sin que aparezca una noticia en los medios que nos muestra el problema en que se debaten los niños en nuestro país. La verdad es que el Estado de cosas es calamitoso, mientras que da la impresión que poco importa a nuestro gobierno y dirigentes empresariales el presente y en futuro de los menores.
Las autoridades policiales de Bucaramanga creen que la crisis social que vive la ciudad (elpaís) está presionando a los menores a salir a las calles a participar de manera activa en la comisión de crímenes. No se trata de faltas leves, de aventuras de muchachos, ya que el homicidio con 10 menores implicados, según la estadística, en lo corrido del año, es un reflejo claro de una gran verdad.
En el menú le sigue el hurto, donde hay más de 217 menores como autores, 168 sorprendidos portando drogas o psicotrópicos, como ocurrió el miércoles 12 de abril cuando un chico de sólo 12 años fue aprehendido con 2 kilos y medio de marihuana prensada en su poder y un largo etcétera. Llegan a 550 los menores infractores. Bucaramanga según la policía es una de las ciudades más sanas.
Este año el problema muestra un nuevo matiz. El número de niñas y muchachas actuando en el mundo del crimen va en aumento. Con las mujeres mayores de edad se presenta igual situación. Que los crímenes sean cometidos por hombres o muchachos no es raro ni sorprende, pero lo más triste es que el aporte del género femenino va en aumento. 57 han participado y han sido capturadas hasta ahora en esos delitos.
Ellos, los criminales tradicionales, han convertido a las niñas y jóvenes en la ‘carne de cañón’ de las grandes bandas y delincuentes. Ellos, conocen de la legislación laxa contra los menores y por ellos. los utilizan como punta de lanza para atracos, venta de alucinógenos, venta de ilegalidad, droga, y otros. Ellas acceden por hambre y necesidad.
La información policial de Bucaramanga, es fácilmente aplicable a cualquier ciudad de Colombia, llevando la debida proporción con relación a sus habitantes. Y, peor, no hay un compromiso serio, todo es bla… bla… bla.

