El condón busca un lugar
Ha habido en país muchos tímidos intentos de concientizar a sus habitantes de la necesidad del uso del condón, pero sus resultados suman muy pobres. La cantidad de embarazos no deseados en niñas y jóvenes, como la proliferación de enfermedades como el Sida, lo demuestran claramente. Los tecnócratas de Bogotá han fracasado y a pesar de haber gastando inmensas cantidades de dinero, siguen dando palos de ciego. Hoy hablan de nuevas campañas para incentivar el uso del condón en Colombia.

Entre las propuestas de principio de años, de origen regional, está la de "establecer que toda persona mayor de 14 años obligatoriamente lleve un condón en el bolsillo". La iniciativa que busca paliar el desborde de enfermedades sexuales y embarazos adolescentes fue idea de un concejal de Tuluá. La policía llevaría el control y quien sea sorprendido sin el elemento para protección sexual pagaría una multa de $480 mil. Las opiniones están divididas y entre ellas surge la de que con esto el mayor beneficio sería para los comerciantes de condones.
En la fría ciudad de Tunja, la capital del departamento de Boyacá, el gobierno municipal se dispone a colocar dispensadores a todo lo largo y ancho del casco urbano para que jóvenes y viejos puedan adquirir condones por $200 (menos de 10 centavos de dólar) en cines, centros comerciales, puertas de colegios, iglesias y parques, entre otros. Esta propuesta ha llamado más la atención por su privacidad.
Hay muchas otras propuestas entre ellas, charlas, regalarlos, etc., pero ninguna de hace relación con la idea que tienen los muchachos en torno preservativo y su uso. "Ponerse uno condón es como pretender comerse un helado sin quitarle el envoltorio".
La falta del condón, hace que ocurra lo de Tunja, donde "de los nacimientos que se dieron en la ciudad el año pasado, el 17% fueron adolescentes menores de 18 años. Sumaron unos 550 nacimientos".
El problema es cultural por lo que hay que crear conciencia de las bondades del condón.






