El lobby es soborno vulgar e inmoral
El lobby, actividad que se realiza en el Congreso colombiano para influir sobre determinadas leyes lo realizan el Gobierno, los gremios, las empresas, los militares y hasta multinacionales, como ocurrió en la recién aprobada ley forestal. Se trata de una práctica que antes se llamaba "soborno" y “cohecho” para así permitir que las leyes no sean de beneficio general sino puntual. Es una práctica que antes era condenada por perversa y corrompida pero que algunos círculos del alto gobierno la consideran muy buena y democrática con alto contenido social. Es el mismo pecado y acto inmoral de antes con nombre extranjero.

Los congresistas ya están harto de esta práctica y piden reglamentar el cabildeo ante el legislativo para ponerle tope al actual desenfreno que tomo fuerza inusitada desde cuando fue aprobada la reelección presidencial a base de lobby y dádivas de todo género. El vicepresidente del Senado reconoció públicamente que los 'lobistas' aparecen en el Congreso invitando a desayunos, almuerzos y tratando de convencer a los legisladores de actuar en su beneficio y no en el general de los colombianos. Es más visible cuando se tramitan proyectos de orden económico, laboral y pensional.
Para muchos congresistas es un comportamiento sucio, deshonesto, inmoral y antidemocrático y debería tener sanciones ejemplares desde el punto de vista penal y moral. El castigo para quien organiza el lobby y lo paga, para quien lo ejecuta y finalmente el que lo acepta. Cantidades de “honestos parlamentarios” notan dependiendo del lobby y no de su conciencia.
"El cabildeo irrespetuoso e inmoral lo hace principalmente el gobierno, con un grupo de simpáticas mujeres que no dejan tranquilos a los congresistas y andan como enjambres como Pedro por su casa en los recintos del Capitolio haciendo invitaciones a esto y aquello”, expuso el vicepresidente del Senado. El gobierno paga generosamente gran cantidad de este tipo de favores, con estas damas. Bendita democracia. Que viva la reelección.

