Girón 10 meses después
Por estos días se están cumpliendo 10 meses del desbordamiento del Río de Oro a su paso por los municipios de Girón y Bucaramanga. Ha sido la tragedia más grande que haya sucedido en el Departamento de Santander dentro de su historia moderna.

Una gran verdad que acaban de revelar las entidades de atender a los damnificados es de de que hay un déficit cercano a los $24 mil millones en el proyecto de construcción de las 2.222 viviendas, las mismas que se anunciaron por parte del Gobierno.
Durante los días 9, 11 y 12 de febrero se presentó una ola invernal atípica como consecuencia del surgimiento de un frente frío sobre un sector de la cordillera que generaron fuertes aguaceros sin parar día y noche.
La turbulencia de ríos y quebradas afluentes del Río de Oro llegaron a niveles jamás vistos. Debido a que la gente pobre y algunos sectores industriales le habían robado su lecho, la furia del agua lo recuró, arrasando seres humanos, animales, viviendas y todo lo que hallaba a su paso.
La salida de madre Río desapareció en Bucaramanga 3.558 humildes viviendas y produjo 8 muertos y heridos 45. En Girón 3.280 viviendas desaparecieron y se contaron 10 muertos y 51 heridos. Como el invierno fue en todo el Departamento el saldo regional llegó a la destrucción de 8.934 habitaciones, muerte de 44 personas y 98 heridos. Las pérdidas por áreas en Santander sumaron: $ 99.596 millones en viviendas urbanas, $7.697 millones vivienda rural, $68.525 millones en infraestructura pública, $42.300 millones en el sector agropecuario y $21.000 millones lo económico formal.
Girón quedó por varias semanas incomunicadas y miles de ciudadanos en situación deplorable viviendo en improvisados albergues con techos y paredes de telas plásticas de donde aún no han salido. El hambre y la enfermedad se pasearon y no ha cesado de hacerlo. Hubo un gran movimiento de solidaridad humana, pro algunas semanas después bajé el fervor. Inclusive el propio presidente vino y ofreció soluciones rápidas y efectivas. Se ha trabajado en diferentes frentes gobierno y empresa privada, pero no ha sido suficiente.
Del golpe Girón y Bucaramanga no se han recuperado y en sus calles se ve el desfile de gentes implorando la caridad pública sin presente y sin futuro despejado. La solidaridad social y humana hoy, 10 meses después, gira en sus más ínfimos niveles.

