Hastiados de odio y sangre
En el primer semestre del año, 1.323 integrantes de grupos violentos del país dejaron las filas voluntariamente, hastiados de tan odio, sangre y desilusionados del futuro que les esperaba. Todos ellos se presentaron ante el ejército, policía o Das y hoy están en la vida civil inmersos en los programas gubernamentales existentes.

De ellos 590 (45%) fueron de las Farc, 544 (41%) de las autodefensas, 168 (13%) al ELN y 21 (2%) a disidencias. 779 eran guerrilleros. La cifra representa una disminución del 11% en comparación con los seis primeros meses del año 2004. Para el caso de las autodefensas se presentó un aumento del 17% en las desmovilizaciones voluntarias.
La mayoría de los desmovilizados de las Farc lo hicieron en el Caquetá (23%), Antioquia (13%) y Meta (9%). Las desmovilizaciones individuales del ELN estuvieron en Antioquia (33%), Santander con 11% y Arauca con 7%. De las autodefensas en Antioquia (17%), Casanare (13%) y Santander (12%).
El 16 % de los desmovilizados fueron menores de edad (209) y el 84% (1114) mayores. El 88% (1.158) hombres y el 12 % (165) mujeres. Todos coinciden en afirmar que la causa básica para dejar las armas es el maltrato y que están hastiados de tanto odio, sangre y violencia sin ningún futuro diferente a quedar muerto o ser encarcelado.
El Departamento con mayor número de desmovilizaciones fue Antioquia con 228 que corresponden al 17% del total nacional, Caquetá con 141 (11%), Meta con 101 (8%), Casanare y Santander con 95 o el 7 % del total cada uno. Comparativamente con el mismo lapso del año 2004, bajó la cifra de 1.343 a 1.323.
Se registraron aumentos Vichada, Norte de Santander, Bolívar, Quindío, Vaupés, Caquetá, Meta, Atlántico, Nariño, Santander, Casanare, Antioquia, Guajira y Valle. Disminuciones en Cesar, Arauca, Tolima, Sucre, Boyacá, Guaviare, Cauca, Córdoba, Putumayo, Caldas, Huila, Cundinamarca, Risaralda, Magdalena, Chocó, Guainía, Bogotá y Amazonas.
