Total abandono por politicas ambientales
En materia ambiental y de los recursos naturales en Colombia el gobierno está pecando en materia grave. Los errores son muchos y continuos mientras el esfuerzo por enmendarlos nulos. La afirmación surge de organismos oficiales de control y vigilancia entre ellos la Contraloría.

No es necesario disponer de intérpretes ni de técnicos para entender lo que afirmó el Contralor en su informe anual, “de un año a otro se nota una gestión ambiental dispersa, un desmedro de la institucionalidad ambiental y sin un norte que aglutine esa dispersión de actividades”.
Al evaluar la política orientada al desarrollo sostenible como objetivo ambiental de largo plazo, la Contraloría considera que aún no se aprecian acciones coherentes para lograrlo. Todo se ha limitado a discursos muy melosos, pero en la práctica nada.
El organismo de control sostiene que en el “Plan de Desarrollo” tiene pocas metas específicas de carácter ambiental y las que vino a fijar el gobierno a principios de 2004 se confunden con las metas de la Declaración del Milenio de erradicación de la pobreza.
En los últimos tres años se nota total pérdida de la institucionalidad ambiental. El Sistema Nacional Ambiental, SINA-- edificado, con gran esfuerzo, durante más de una década, cayó en el ostracismo y abandono total. La presión irracional hacia los recursos naturales se hace ante la total pasividad de las autoridades competentes.
La Contraloría cuestiona los resultados de la política de entregar en concesión áreas en los parques nacionales naturales para que los particulares hicieran aprovechamiento económico. Se entregaron sin un inventario de la biodiversidad almacenada y sin determinar claramente lo que se estaba cediendo.
El comercio legal e ilegal de especies animales y vegetales es de gran magnitud, pero la gestión de las autoridades Colombianas, es tan ínfima, que parece inexistente. Las fumigaciones pone en riesgo la cooperación internacional para proteger las áreas naturales y su riqueza incalculable.

