Niños para matar y traficar
El DAS denunció que las FARC están reclutando jóvenes brasileños e indígenas de la zona de frontera para utilizarlos en la ejecución de ataques terroristas y transporte de coca por las selvas. Según el testimonio de ex guerrilleros, por lo menos el 50% de los militantes de las FARC en la frontera son menores de edad.
El joven brasileño que fue reclutado por el frente primero de las FARC cuando buscaba una oportunidad de trabajo en las minas de San Felipe, en Venezuela hace un tiempo atrás, hoy es un avezado traficante y un asesino sin conciencia por unos míseros pesos mensuales. Mata por placer.
La mayoría del pueblo de San Felipe trabaja trayéndole suministros a la narco guerrilla, entre esa comida, ropa, medicamentos, impermeables y botas desde el Brasil. Las FARC utilizan a indígenas del Brasil para traficar droga hacia ese país todos los días del año.
Los aborígenes brasileños conocen perfectamente bien, mejor que los soldados y otros habitantes de la zona, cada un metro cuadrado de su tierra. Cada uno de esos niños indígenas, debe pasar 30 kilos de cocaína semanalmente como mínimo y en ritmo que prácticamente no tienen descanso.
La fuente informativa, un desertor de las narco guerrillas, recibía órdenes de Tomas Medina, alias “El Negro Acacio” con quien participó en atentados contra bases petroleras con los frentes 44 y 39.
Aprovechan la condición humilde de las personas que ingresan o viven en el área de frontera y los reclutan. Unos van voluntariamente y otros a la fuerza. La mayor parte están intimidades o engañados. Las ofertas de remuneración es el motivo que impulsa a los menos a vincularse al delito.
Los menores son instruidos por las FARC a ¿cómo se hace una emboscada?, ¿cómo hacer un asalto y cómo son las posiciones? Convierten a esa niñez y muchachadas en máquinas para matar a sus semejantes sin repugnancia ni conciencia. No informó cuántos niños había, pero dijo que “eran muchos”.

