"Olla" en el Congreso Colombiano
El país se estremeció al conocer la denuncia pública de un senador honesto, a través de una cadena de Televisión, en la que bajo la gravedad del juramento dijo que en congreso colombiano se comercializaba y consumía cocaína. Que no se trataba de cosa nueva, sino por el contrario, eran hechos que se registraba desde hacía un buen tiempo.
No dio nombres propios, entendible para no perjudicar la investigación, pero precisó que senadores, representantes y funcionarios de alto rango estarían comprometidos en el ilícito. Al conocerse la noticia, la policía acordonó el recinto de “los Honorables Padres de la Patria” para tratan sorprender a consumidores y vendedores.
El operativo de la Policía Nacional tuvo características similares a cuando proceden en una “olla de viciosos” en la repugnante “Calle de Cartucho” donde se reúnen adictos y vendedores solo con la diferencia que los protagonistas de la historia congresional son “doctores” y en otro lugar “desechables”.
El caso, será puesto en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación y como es natural, allí tendrán que comparecer los adicto congresistas y abastecedores. A partir de entonces comenzarán a salir a la luz pública nombres para que la opinión se entere de quienes se trata.
Hace pocas semanas los drogocongresistas (los sanos también) eligieron al actual Fiscal General de la Nación, quien tendrá que investigarlos ahora. Se trata de una gran prueba de fuego. El mundo entero tendrá los ojos puestos en este caso.
No creo que los congresistas adictos tengan ninguna autoridad moral para reglamentar la conducta de colombianos así que deben renunciar inmediatamente.
“Eso no es nada”, dijo un ex funcionario del congreso. “Si las investigaciones las amplían a los ministerios, institutos descentralizados y entidades comerciales del Estado, se llevarán una sorpresa más grande y repugnante. Allí la cocaína corre parejo entre muchos personajes importantes…”

