Crímenes de odio
“Crímenes de odio” es el término que los homosexuales de la ciudad de Bucaramanga, en Colombia, dan a las reacciones que la sociedad tiene para con ellos. Creen que a pesar de haber ganado algún espacio en la comunidad aún les falta mucho para lograr la igualdad. El rechazo a su condición se ve desde la familia, la religión hasta las autoridades y leyes que rigen el país.
El periodista Jorge Mario Iriarte Mendoza publicó recientemente en “Periódico 15” un estudio sobre el tema y asegura que a pesar de que ellos han alcanzado niveles importantes de reivindicación, aún persisten en alto grado la negación a su realidad. Asegura para Bucaramanga como ciudad, ellos y ellas no existen como parte integral del conglomerado.
Dijo que en el país hay una población promedio de 4 millones de gays, lesbianas, bisexuales y trasgeneristas o travestis. Colombia tiene 44 millones de habitantes lo que quiere decir serían el 10%, Disponen de organizaciones que trabajan por sus derechos, uno de ellos centrada en la más importante universidad del oriente colombiano, la UIS y se llama “Grupo Género y Sexualidad”. T
“Faco Arcoiris” es una especie de cooperativa y procura conseguir vivienda de interés social para los homosexuales, además que organiza desde hace 4 años un desfile anual por las calles de la ciudad que llaman “Orgullo Gay”. Este desfile va creciendo. “Oasis” Fue la primera organización que comenzó a trabajar por los derechos de los homosexuales hace 10 años. Propone y discute acciones contra la intolerancia del santandereano.
La religión y las leyes colombianas se oponen a sus principales aspiraciones, “ser reconocidos como pareja” en todos los aspectos. Han hallado apoyo en algunos sectores políticos como el Partido Liberal y en Polo Democrático, donde trabajan un proyecto de ley sobre matrimonio y adopción de niños en pareja que serían los temas más polémicos. Para aplicar ya piden no más insanos “crímenes de odio”.






