Voces de la Iglesia en Colombia
Gran revuelo ha causado en el país y el exterior la ley de “justicia y paz”, norma que daría un marco jurídico al regreso de los paramilitares a la vida civil. En torno a esta norma han opinado desde organismos internacionales como ONU, el gobierno de Estados Unidos, los diarios y ONGs de ese país, los partidos colombianos, organismos de control y hasta la iglesia católica colombiana.

De todo este ir y venir de conceptos, podemos observar que solo los voceros de los paramilitares, el gobierno y los congresistas que tomaron parte en la aprobación de esa ley la defienden o le encuentran algún grado de bondad. Por los demás, lo primero que dicen es que no contiene equidad entre las acciones cometidas por los paramilitares y el castigo.
Las víctimas de esos delitos no tienen protección real con la ley. Se trata de una norma hecha exclusivamente para proteger al delincuente y evitar la reparación del daño causado a las personas como a la comunidad colombiana. Muchos han sido enérgicos como la Iglesia Católica Colombiana en su reunión de obispos.
Los católicos, mayorías religiosas de Colombia, creen que con esa ley no habrá justicia ni paz. Se trata de una norma aprobada a la medida para satisfacer intereses personales. Creen que la Corte Constitucional Colombiana deberá actuar o de lo contrario ellos pedirían la intervención del Corte Penal Internacional.
Las criticas y advertencias de los colombianos y organismos nacionales e internacionales no fueran tenidas en cuenta por el congreso a su tiempo. La arrogancia y la prepotencia de tener una pírrica mayoría los llevó a creer que solo ellos tenían capacidad para actuar y opinar. Hubo exclusión de marca mayor.
Lo exteriorizado por los obispos es la opinión de muchos ciudadanos que están alarmados y ofendidos frente al cinismo que se ha apoderado del Congreso uribista ignorando críticas y advertencias. Solo dieron valor a sus intereses y sus opiniones propios.
